15 feb 2011

.. pero el respeto es un don de cada persona.

No solo estamos sumidos en una gran crisis económica, me temo. Parece ser que hemos entrado en varias crisis a la vez, y a mi parecer, una de las más importantes es la crisis de los valores, del respeto.
Estamos en la era de confusión de la libertad con el libertinaje. Siempre me enseñaron que la libertad de uno termina donde empieza la del otro, y esto no es ni más ni menos, que el respeto. El respeto hacia y con los demás, el respeto a la sociedad, el respeto a las creencias, valores y opiniones de cada uno, el respeto hacia uno mismo. Creo que la mayoría de los males que estamos viviendo en la sociedad actual es producto de la falta de respeto, que en ocasiones podríamos traducirla en falta de educación, ya que muchas veces, por no decir la mayoría, respeto y educación van de la mano.
El respeto es aceptar y comprender tal y como son los demás, aceptar y comprender su forma de pensar aunque no sea igual que la nuestra. El respeto a la naturaleza.
Pienso que la clave puede estar en la capacidad de cada uno para entender que debe convivir con el resto de seres humanos, que son como son, y en este mundo, que es como es. Con el resto de personas habrá que actuar en base a unas reglas de entendimiento, comprensión y educación, cuyo eje central debe ser el respeto entre todos. Tolerancia. Y con el mundo, habrá que trasladar ese respeto a los recursos de la naturaleza. Porque derrochamos. No hay que alargarse mucho en el tiempo, tan solo hace 25 años atrás el estilo de vida era totalmente diferente al de ahora. Eso de llegar al super y comprar la bebida en envases de cristal... era un lujo, y ojo, que había que devolver los envases para poder comprar más. Del tema de la energía, para qué vamos a hablar, si somos exclavos de ella, que hace una semana cortaron unas horas la luz en mi pueblo para unos arreglos (un domingo por la mañana, que conste), y parecía que se acababa el mundo: ¿y ahora qué hago yo sin ordenador?, con la de lavadoras que tenía que poner, y la comida? ¿como cocinamos?, con este frío y sin calefacción... que digo yo que no pasa nada por unas horitas sin luz; yo aproveché y me fuí al campo. Me pregunto si los del Greenpeace que se han subido hoy a las chimeneas de la central nuclear de Valencia, tienen luz eléctrica en su casa o en cambio se iluminan a base de candiiles. Basta ya con la hipocresía.
También era diferente el trato con los demás. El usted ya lo hemos perdido, ¿porqué no vamos a seguir tratando a los mayores de usted? ¿Y a los maestros? Para ellos sí que ha cambiado la historia eh!!, y no hay que irse a 20 ó 30 años, mis padres sin ir más lejos, ¡vamos!, yo llegaba a mi casa con una nota del profesor diciendo algo negativo de mi comportamiento o actitud, aunque no llegaban, que ya me cuidaría yo de no hacer nada. ¿Y ahora?, ahora el maestro tiene que sufrir una barbaridad de ataques y humillaciones por parte del alumno de turno respaldado por esos padres "que tienen tantos derechos (que no obligaciones)" y que no mande tareas como castigo o le suspenda, porque puede hasta ser denunciado. Pobres maestros. Es como cuando vas en el metro o autobús y ves a niñatos sentados mientras los abuelos o no tan abuelos de pie, hacen "filigranas" para agarrarse a cualquier lado y no caerse.
Falta mucha educación (que no eduación para la ciudadanía) que así nos va.
Y es que estamos evolucionando a pasos agigantados, sin detenernos a pensar que tal vez , la convivencia en este mundo de progreso que tanto nos gusta alardear de él, no sea posible sin el respeto de "antaño".

24 ene 2011

Y de repente, te conviertes en adulto..

Ya ha pasado un mes de este nuevo año. Y últimamente me doy más cuenta aún de lo rápido que pasa el tiempo. Esa manía que tenían los adultos siempre de decir "¡Como pasan los años, ya te iras dando cuenta!", y vaya que me doy! Me encantaría que parase el reloj o que el tiempo fuese más despacio, y poder hacer todo lo que tengo planeado. Pero los meses pasan, e incluso los años y esas cosas pendientes, siguen pendientes.
Y lo más gracioso de todo es que siempre estás haciendo cosas y nunca dejas de hacer nada. Pero la mayoría de las veces, sin saber distinguir lo importante de lo urgente, lo correcto de lo necesario o la novedad de lo cotidiano. Nos dejamos llevar.





6 oct 2010

Con libros nuevos....

Siempre me han encantado los principios de cursos. La compra de nuevos libros, cuadernos, lápices, estuches, mochilas... Y esas ganas de estrenarlo todo al día siguiente. El olor a páginas nuevas, y al plástico para forrar los libros...
Hoy me ha llegado un gran pedido de libros. Aprovechando una oportunidad en cierta página de compras on-line con importantes descuentos, "tiré la casa por la ventana" y me atreví a comprar varios ejemplares.


El precio era demasiado tentador como para dejar pasar la oportunidad. Y así de paso voy engordando mi biblioteca y mis referencias, que nunca vienen mal.
Hoy los he recibido, así que me he tomado algo de tiempo para simplemente ojear, recordar aquel olor a nuevo que tanto me gustaba.

14 sept 2010

¡Ponga un Foster en su vida!

Esta semana, todos los medios se hacen eco del libro, que el arquitecto catalán Llatze Moix, acaba de publicar: "Arquitectura Milagrosa".
Un libro, que ahora en esta época de crisis que vivimos, ha causado mucha expectación. Trata de esas obras de arquitectura creadas para hacer crecer algo que apenas tiene relación con ellas, pero que gracias al nombre de quien las crea, y gracias a la majestuosidad de lo que se crea, pueden ser utilizadas como reclamo e icono del lugar dónde se asientan. (Véase la foto de la izquierda la bodega de 'Marqués de Riscal', diseñada por Frank Gehry o las famosas "setas" <bueno, Metropol Parasol> en Sevilla de Jürgen Mayer, situada a la derecha).


Habla de esos pueblos y ciudades que un día pensaron y creyeron en el derroche del dinero creando símbolos que sirvieran de puerta de entrada a los mismos, de esas competiciones absurdas por tener la mejor y más grande de las obras de arquitectura, por tener "al mejor" y "más valorado" arquitecto de RE-nombre, sin importar el dinero o el tiempo empleado para su desarrollo.


Obras absurdas en lugares absurdos, pero que están en una mega-revista dedicada a los "mejores" arquitectos del mundo actual. Todo sea por salir en el croquis...

Aquí podeis leer el análisis que hace para el libro Arquitectura viva

En una entrevista para EFE, Llatze Moix afirma que "un cliente privado está en su derecho de invertir y arriesgar su dinero de la forma que quiera, pero con los fondos que proceden de la administración tributaria hay que ser más cuidadoso". Leer entrevista

13 sept 2010

Qué maravilla!!!

Hace mucho que no paso por aquí... pero hoy he recibido este vídeo y me encantaría compartirlo con vosotros.... qué maravilla...

17 jun 2010

"Para construir el futuro, debemos volver a los años cincuenta" by Glenn Murcutt

Llevamos viendo durante muchos años, esas ganas de construir de la manera que fuese, esas ganas de "invertir" comprando viviendas, para volver a venderlas, y volver a venderlas.... y seguir construyendo... y edificar por encima de nuestras posibilidades, casas palacios para cualquiera, e ilusiones urbanísticas para todos...

Hace unos días se celebraba el Congreso Internacional de Arquitectura y Sociedad en Pamplona.
Debatir sobre el futuro de la profesión, no más importante que debatir sobre el porqué de lo que está pasando.
Glenn Murcutt, arquitecto australiano y premio, trabaja como un artesano, crea sus edificios, como máquinas que refina hasta que funcionen perfectamente. Se inspira en las soluciones vernaculares como modelos adecuados. La increíble poesía de sus obras resulta de su adecuación al paisaje; el edificio como línea, sosteniendo el horizonte y calibrando el infinito; el edificio como compromiso existencial con un contrato de libertad y responsabilidad, confrontando la inevitable destrucción que acompaña la ocupación humana.
Ha defendido la sencillez frente a los excesos, esos que nos han traído esta crisis. Esos que no han respetado el mundo en el que vivimos.

Uno de los momentos más intensos fue el debate entre algunos de "los grandes" de esas "grandes obras" con el ya citado Glenn Murcutt.

[Duelo Murcutt-Herzog. El congreso se inició con un vibrante debate entre Herzog, Piano y Murcutt. Al presentarlo, Luis Fernández Galiano, organizador del encuentro, recordó a su maestro Alejandro de la Sota y citó su frase "los arquitectos damos liebre por gato", refiriéndose a que ofrecen a la sociedad más de lo que ésta les pide. Piano le secundó afirmando que "la obra de un arquitecto es como un iceberg: tan sólo se ve una pequeña parte de lo que es y del trabajo que supuso". Este plácido inicio se vio turbado por un Herzog más beligerante. En su opinión, "lo principal en arquitectura es la belleza, por encima de la sostenibilidad, que ya es una obviedad, puesto que la atendemos de oficio".

Murcutt, que había empezado señalando que antes de proyectar hay que conocer el corazón de la naturaleza y trabajar con materiales del lugar, económicos, con el máximo respeto al entorno, rebatió a Herzog con estas palabras: "La belleza de una obra es consecuencia de muchos factores, desde su emplazamiento hasta su sostenibilidad. Todavía no hay suficiente conciencia en el mundo de los retos ecológicos. La naturaleza importa mucho. También el dibujo. A veces parece que los ordenadores lo resuelven todo. Y no es así".

Piano terció para reivindicar las nuevas tecnologías, así como su rapidez, aún admitiendo que "con ellos podemos ser más rápidos y también más estúpidos, y eso es malo, porque en esta profesión, cuando te equivocas, es para siempre".

Ya algo enojado, apegado a su terreno y a la sencillez, Murcutt preguntó a sus colegas: "¿Cuánta gente trabaja en vuestro despacho?". "400", "180", respondieron Herzog y Piano. "Pues bien -sentenció el australiano-, en el mío trabajamos yo y mi mujer. Hay algo más importante que hacer proyectos enormes, como vosotros. Cuando un estudio tiene proyectos de esas dimensiones son dichos proyectos los que acaban dirigiendo el despacho. El mío, en cambio, sigo dirigiéndolo yo".]
LAVANGUARDIA

[Algo habría que hacer. Podrían los arquitectos rebelarse...

Es una decisión personal, de cada uno. Yo nunca, jamás, haría un edificio como los de Dubai. Nunca aceptaría un encargo así. De hecho, nunca hice nada fuera de Australia.

¿Qué recomienda entonces?

Para construir el futuro, debemos volver a los años cincuenta, cuando solíamos vivir de una manera más sencilla. No digo repetir el diseño de entonces, sino que a veces el pasado sirve para ir hacia adelante.] Público


Demasiadas opiniones y argumentos para reflexionar, ¿no creeis?


Fuentes:
Público
Elcultural
Lavanguardia

14 jun 2010