A menos de 24 horas para cambiar de año, me vuelve a pasar lo que cada 31 de diciembre. Vuelvo a pasarme el rato oyendo esta preciosa canción "un año más" de Mecano. Y no puedo evitar echar una lagrimita por toda la carga de emociones que me produce la letra...
En la Puerta del Sol,
como el año que fue,
otra vez el champagne
y las uvas y el alquitrán,
de alfombra están.
Los petardos que borran sonidos de ayer
y acaloran el ánimo
para aceptar que ya pasó uno más.
Y en el reloj de antaño
como de año en año,
cinco minutos más para la cuenta atrás,
hacemos el balance de lo bueno y malo,
cinco mintuos antes de la cuenta atrás.
Marineros, soldados, solteros, casados,
amantes, andantes y alguno que otro
cura despistao.
Entre gritos y pitos los españolitos,
enormes, bajitos, hacemos por una vez,
algo a la vez.
Y en el reloj de antaño
como de año en año,
cinco minutos más para la cuenta atrás,
hacemos el balance de lo bueno y malo,
cinco mintuos antes de la cuenta atrás.
Y aunque para las uvas hay algunos nuevos,
a los que ya no están echaremos de menos,
y a ver si espabilamos los que estamos vivos,
y en el año que viene nos reimos.
1, 2, 3 y 4 y empieza otra vez,
que la quinta es la una,
y la sexta es la dos,
y asi el siete es tres.
Y decimos adiós y pedimos a Dios
que en el año que viene
a ver si en vez de un millón
pueden ser dos.
En la Puerta del Sol,
como el año que fue,
otra vez el champagne
y las uvas y el alquitran,
de alfombra están.

como el año que fue,
otra vez el champagne
y las uvas y el alquitrán,
de alfombra están.
Los petardos que borran sonidos de ayer
y acaloran el ánimo
para aceptar que ya pasó uno más.
Y en el reloj de antaño
como de año en año,
cinco minutos más para la cuenta atrás,
hacemos el balance de lo bueno y malo,
cinco mintuos antes de la cuenta atrás.
Marineros, soldados, solteros, casados,
amantes, andantes y alguno que otro
cura despistao.
Entre gritos y pitos los españolitos,
enormes, bajitos, hacemos por una vez,
algo a la vez.
Y en el reloj de antaño
como de año en año,
cinco minutos más para la cuenta atrás,
hacemos el balance de lo bueno y malo,
cinco mintuos antes de la cuenta atrás.
Y aunque para las uvas hay algunos nuevos,
a los que ya no están echaremos de menos,
y a ver si espabilamos los que estamos vivos,
y en el año que viene nos reimos.
1, 2, 3 y 4 y empieza otra vez,
que la quinta es la una,
y la sexta es la dos,
y asi el siete es tres.
Y decimos adiós y pedimos a Dios
que en el año que viene
a ver si en vez de un millón
pueden ser dos.
En la Puerta del Sol,
como el año que fue,
otra vez el champagne
y las uvas y el alquitran,
de alfombra están.

Es que no hay ni una frase que no te haga pensar y profundizar en tu interior... esos balances que muchas veces, no nos sirven de nada, solo sirven esos 5minutos previos, en los que abundan las buenas intenciones para el nuevo año que comienza. Todo sea por otro año más...
