17 jun 2010

"Para construir el futuro, debemos volver a los años cincuenta" by Glenn Murcutt

Llevamos viendo durante muchos años, esas ganas de construir de la manera que fuese, esas ganas de "invertir" comprando viviendas, para volver a venderlas, y volver a venderlas.... y seguir construyendo... y edificar por encima de nuestras posibilidades, casas palacios para cualquiera, e ilusiones urbanísticas para todos...

Hace unos días se celebraba el Congreso Internacional de Arquitectura y Sociedad en Pamplona.
Debatir sobre el futuro de la profesión, no más importante que debatir sobre el porqué de lo que está pasando.
Glenn Murcutt, arquitecto australiano y premio, trabaja como un artesano, crea sus edificios, como máquinas que refina hasta que funcionen perfectamente. Se inspira en las soluciones vernaculares como modelos adecuados. La increíble poesía de sus obras resulta de su adecuación al paisaje; el edificio como línea, sosteniendo el horizonte y calibrando el infinito; el edificio como compromiso existencial con un contrato de libertad y responsabilidad, confrontando la inevitable destrucción que acompaña la ocupación humana.
Ha defendido la sencillez frente a los excesos, esos que nos han traído esta crisis. Esos que no han respetado el mundo en el que vivimos.

Uno de los momentos más intensos fue el debate entre algunos de "los grandes" de esas "grandes obras" con el ya citado Glenn Murcutt.

[Duelo Murcutt-Herzog. El congreso se inició con un vibrante debate entre Herzog, Piano y Murcutt. Al presentarlo, Luis Fernández Galiano, organizador del encuentro, recordó a su maestro Alejandro de la Sota y citó su frase "los arquitectos damos liebre por gato", refiriéndose a que ofrecen a la sociedad más de lo que ésta les pide. Piano le secundó afirmando que "la obra de un arquitecto es como un iceberg: tan sólo se ve una pequeña parte de lo que es y del trabajo que supuso". Este plácido inicio se vio turbado por un Herzog más beligerante. En su opinión, "lo principal en arquitectura es la belleza, por encima de la sostenibilidad, que ya es una obviedad, puesto que la atendemos de oficio".

Murcutt, que había empezado señalando que antes de proyectar hay que conocer el corazón de la naturaleza y trabajar con materiales del lugar, económicos, con el máximo respeto al entorno, rebatió a Herzog con estas palabras: "La belleza de una obra es consecuencia de muchos factores, desde su emplazamiento hasta su sostenibilidad. Todavía no hay suficiente conciencia en el mundo de los retos ecológicos. La naturaleza importa mucho. También el dibujo. A veces parece que los ordenadores lo resuelven todo. Y no es así".

Piano terció para reivindicar las nuevas tecnologías, así como su rapidez, aún admitiendo que "con ellos podemos ser más rápidos y también más estúpidos, y eso es malo, porque en esta profesión, cuando te equivocas, es para siempre".

Ya algo enojado, apegado a su terreno y a la sencillez, Murcutt preguntó a sus colegas: "¿Cuánta gente trabaja en vuestro despacho?". "400", "180", respondieron Herzog y Piano. "Pues bien -sentenció el australiano-, en el mío trabajamos yo y mi mujer. Hay algo más importante que hacer proyectos enormes, como vosotros. Cuando un estudio tiene proyectos de esas dimensiones son dichos proyectos los que acaban dirigiendo el despacho. El mío, en cambio, sigo dirigiéndolo yo".]
LAVANGUARDIA

[Algo habría que hacer. Podrían los arquitectos rebelarse...

Es una decisión personal, de cada uno. Yo nunca, jamás, haría un edificio como los de Dubai. Nunca aceptaría un encargo así. De hecho, nunca hice nada fuera de Australia.

¿Qué recomienda entonces?

Para construir el futuro, debemos volver a los años cincuenta, cuando solíamos vivir de una manera más sencilla. No digo repetir el diseño de entonces, sino que a veces el pasado sirve para ir hacia adelante.] Público


Demasiadas opiniones y argumentos para reflexionar, ¿no creeis?


Fuentes:
Público
Elcultural
Lavanguardia

14 jun 2010

11 jun 2010

Nuevo diseño

Llevo tiempo queriendo actualizar el blog, pero "nunca" tengo suficiente tiempo como para escribir algo interesante. Pero esta mañana, al revisar el resto de blog, he visto los nuevos cambios de diseño que ha implantado blogger, y me he dicho, bueno, vamos a cambiar, y así de paso le damos un nuevo aire al blog, aver si me entran ganas de escribir!
Así que espero poder volver a recuperar las ganas de escribir, aunque tampoco es que me guste.... no, sigue sin gustarme!