24 ene 2011

Y de repente, te conviertes en adulto..

Ya ha pasado un mes de este nuevo año. Y últimamente me doy más cuenta aún de lo rápido que pasa el tiempo. Esa manía que tenían los adultos siempre de decir "¡Como pasan los años, ya te iras dando cuenta!", y vaya que me doy! Me encantaría que parase el reloj o que el tiempo fuese más despacio, y poder hacer todo lo que tengo planeado. Pero los meses pasan, e incluso los años y esas cosas pendientes, siguen pendientes.
Y lo más gracioso de todo es que siempre estás haciendo cosas y nunca dejas de hacer nada. Pero la mayoría de las veces, sin saber distinguir lo importante de lo urgente, lo correcto de lo necesario o la novedad de lo cotidiano. Nos dejamos llevar.